Archivo | marzo 2010

Denuncian abusos de monjas católicas a menores discapacitados

Extraído de Público de 30/03/2010
Noticia original en:
http://www.publico.es/internacional/303826/denuncian/austria/abusos/monjas/catolicas/menores/discapacitados

Una mujer que trabajó en un centro católico austriaco para menores discapacitados denunció los malos tratos

Los casos de abusos a menores por parte de congregaciones religiosas comienzan a extenderse como la peste por Europa central. Esta vez es en Austria, donde se han destapado abusos a menores discapacitados en un asilo gestionado por monjas católicas.

El Centro Social San José, situado en la localidad tirolesa de Mils, era el lugar donde las monjas de la Orden de las Hermanas de la Caridad abusaron supuestamente de los menores. Así lo denuncia una testigo que comenzó a trabajar allí en el año 1980 y que ha relatado a la televisión austriaca ORF lo impresionada que se quedó al observar los brutales métodos educativos que las religiosas empleaban con los niños.

“Había duchas frías, camisas de fuerza, insultos, patadas y los internos eran encerrados en el cuarto de baño durante horas. Cuando un niño vomitaba, tenía que comer lo vomitado”, asegura la testigo, quien ha querido mantener el anonimato.

Tras observar los abusos, la mujer decidió anotar en un diario los malos tratos de cada monja para, cinco meses después, llevar sus apuntes a la Oficina de Protección de Menores y a otras autoridades del Tirol. No consiguió nada. Las autoridades hicieron oídos sordos a sus denuncias.

“Pensaba que iban a estar satisfechos por obtener esta información, pero lo único que recibí fue un golpecito en el hombro de un señor que me dijo que el asunto era demasiado delicado”, rememora la mujer. En lugar de hacerle caso, el hombre le aconsejó quemar sus anotaciones y dejar de escribir el diario.

Sin desistir en su empeño de denunciar los hechos, se unió a otra mujer para tratar de sacar a la luz lo que pudo observar llevándolo a los medios, sin lograrlo. “Nos sentimos tratadas como mentirosas e incluso nos insinuaron que habríamos obtenido dinero. Luego me dijeron que nunca más iba a tener un puesto de la administración regional y que a nivel eclesiástico, no tendría posibilidad de ninguna formación”.

La mujer denuncia que muchas de las monjas todavía siguen trabajando en el centro encargadas del cuidado de los menores. La diócesis de Innsbruck mira para otro lado y asegura que no es competente, al tratarse de una institución controlada por una orden religiosa. El mismo gesto hace la Oficina de Protección del Menor, que se limita a señalar que la autoridad competente es el edil social Gerhard Reheis.

Reheis se ha comprometido a investigar los casos. “En cuanto tengamos los documentos concretos, tomaremos contacto con el asilo. Esta vez puede estar segura de que la tomaremos en serio”, sentencia.

La «milicia cristiana» que quería acabar con el Gobierno de Obama

Extraído de La Razón de 30/03/2010.
Noticia original en http://www.larazon.es/noticia/5558-la-milicia-cristiana-que-queria-acabar-con-el-gobierno-de-obama

Planeaban asesinar a algún agente de la Policía estatal de Michigan para luego perpetrar otro ataque violento en su funeral, al que presumiblemente acudirían compañeros del policía al que   pretendían matar.

Un gran jurado de investigación integrado por fiscales federales acusó hoy a ocho hombres y una mujer, miembros de la milicia cristiana Hutaree, de conspirar “para hacer la guerra a Estados Unidos” y para matar a agentes policiales.

Según manifestó el secretario de Justicia, Eric Holder, en una declaración, se trataba de “un plan insidioso de extremistas contra el gobierno”.

Los cargos, presentados ante el Tribunal Federal del Distrito Este de Michigan en Detroit, siguen a redadas de las autoridades federales durante el fin de semana en Michigan, Ohio e Indiana.

Algunas de las redadas del domingo ocurrieron en la localidad de Adrian, en Michigan, unos 80 kilómetros al sudoeste de Detroit y 45 kilómetros al noroeste de Toledo, en Ohio.

Durante las operaciones fueron arrestados ocho de los presuntos conspiradores. El último de ellos se entregó a las autoridades esta noche a unos 50 kilómetros del lugar donde se realizó una de las redadas, dijo la policía.

Los acusados fueron identificados como David Brian Stone, líder del grupo; su esposa Tina Stone; sus hijos Joshua Matthew Stone y David Brian Stone; Joshua Clough; Michael Meeks; Thomas Platek; Kristopher Sickles y Jacob Ward.

La acusación sostuvo que Hutaree, con base de operaciones en el Condado Lenawee de Michigan, es “una organización extremista antigubernamental que promueve la violencia contra las agencias policiales locales, estatales y federales”.

Los nueve encausados, según la fiscalía, “a sabiendas conspiraron, se confederaron y se pusieron de acuerdo entre sí y con otras personas para hacer la guerra contra Estados Unidos, oponerse por la fuerza al gobierno de Estados Unidos, y para impedir, obstruir y demorar por la fuerza la ejecución de las leyes de EEUU”.

Específicamente los cargos son de conspiración sediciosa, intento de usar armas de destrucción masiva, enseñar el uso de materiales explosivos y posesión de armas de fuego durante un crimen violento, dijeron en una declaración la fiscal Barbara McQuade y el agente de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Andrew Arena.

En su sitio de internet el grupo (www.hutaree.com) proclama que los cristianos deben prepararse para “la batalla del fin de los tiempos para mantener vivo el testimonio de Jesucristo”, e incluye vídeos en los que se ve a hombres con uniforme de combate en ejercicios en áreas rurales de EEUU.

“Creemos que un día, como dice la profecía, habrá un Anticristo. Todos los cristianos deben saberlo y prepararse, como lo ha ordenado Cristo”, señala el sitio.

De acuerdo con la acusación de la fiscalía, los miembros del grupo hicieron planes para matar policías y atacar luego el cortejo fúnebre antes de retirarse a zonas agrestes fortificadas “con la perspectiva de que estos enfrentamientos servirían como catalizador para un alzamiento más amplio contra el gobierno” de Estados Unidos.

Añadió que el líder del grupo recogió información en internet sobre la fabricación de artefactos explosivos improvisados y envió diagramas por vía electrónica a una persona que creía que podía manufacturarlos.

También ordenó que uno de sus hijos y otros cómplices reunieran materiales para fabricar esos artefactos explosivos.

“Debido a que los Hutaree habían planificado una operación para abril que tenía el potencial de poner al público en peligro, la comunidad de seguridad y policial exigió una intervención en este momento” contra el grupo, dijo McQuade.

Fuentes judiciales dijeron que los acusados deberán comparecer el próximo miércoles ante un tribunal.

Los Legionarios de Cristo reconocen los abusos sexuales de su fundador

El religioso abusó sexualmente de seminaristas, tuvo una hija con una mujer y otros dos con otra.

Los escándalos sobre abusos sexuales cometidos por religiosos siguen saliendo a la luz. Pero esta vez no es el autor el que pide perdón, sino sus feligreses. Los Legionarios de Cristo reconocen que su fundador, el mexicano Marcial Maciel, abusó sexualmente de seminaristas, tuvo una hija con una mujer y otros dos con otra, por lo que los fieles han pedido perdón a “todos los que han sido perjudicados, heridos o escandalizados por su reprobable actuación”.

Los Legionarios de Cristo aseguran en un comunicado que “habíamos pensado y esperado que las acusaciones presentadas contra nuestro fundador fueran falsas o infundadas”, pero no ha sido así por lo que “no podemos mirar a su persona como modelo de vida cristiana o sacerdotal”.

“Estamos profundamente consternados y tenemos que reconocer que son ciertas las acusaciones contra el Padre Maciel, entre las que se incluían abusos sexuales a seminaristas menores”, manifestaron en el comunicado, hecho público diez días después de que concluyera la inspección ordenada por el Papa a esta congregación.

Una conducta reincidente

Los legionarios reconocen que el sacerdote mexicano, fallecido en 2008, tuvo una hija “de una relación estable y prolongada” con una mujer, “y otros graves comportamientos”, que no citan. También señalan que otras dos personas afirman que son hijos del sacerdote y agregan: “condenamos estos actos contrarios al deber cristiano, religioso y sacerdotal de la vida del Padre Maciel y afirmamos que no corresponden a lo que nos esforzamos con vivir en la Legión y el Regnum Christi (los legionarios laicos)”.

“Expresamos una vez más nuestro dolor y pesar a todas y cada una de las personas que han sido dañadas por las acciones de nuestro fundador”, dice el comunicado, en el que también piden “perdón” a todas aquellas personas que le acusaron en el pasado “y no fueron creídas o no se supo escuchar porque en aquel momento no podíamos imaginar esos comportamientos”.

Los Legionarios aseguran que tienen que expiar las faltas y el escándalo causado por Maciel y piden a sus miembros intensificar los rezos. “Aceptamos con dolor que ante la gravedad de sus falta, no podemos mirar a su persona como modelo de vida cristiana o sacerdotal”, afirmaron en la nota. Los legionarios se comprometen a “ofrecer seguridad” a los menores en sus instituciones.

Extraído de Público de 26/03/2010.
Noticia original en: http://www.publico.es/internacional/303270/legionarios/cristo/reconocen/abusos/sexuales/fundador/abusos/curas/pederastia

La iglesia y el genocidio ruandés

Extraído de Dominio Público de 23/03/2010. Por Nicole Thibon.
http://blogs.publico.es/dominiopublico/1908/la-iglesia-y-el-genocidio-ruandes/

Hay que tener una buena dosis de inconsciencia para zambullirse en la historia del genocidio perpetrado en 1994 en Ruanda por la mayoría hutu contra la minoría tutsi. Pero es de actualidad : según un informe de la ONU de noviembre de 2009, las milicias del Frente Democrático de Liberación de Ruanda (FDLR) “habrían recibido regularmente apoyo político, logístico y financiero de gente vinculada a las fundaciones católicas El Olivar e Inshuti” y fondos provenientes “directamente e indirectamente del Gobierno de las islas Baleares”. Hoy dirige el país el presidente tutsi Paul Kagamé; pero las milicias hutus –acusadas de saqueos, asesinatos, violaciones y raptos de niños en el Kivu congolés– se empeñan en retomar el poder. Lo que realmente asombra es la implicación de sectores de la Iglesia católica en la política de ese país africano.

Desde la colonización y evangelización de Ruanda, el país de las “mil colinas”, hacia el año 1900 (poblado por un 80% de hutus y un 10% de tutsis) la Iglesia jugó un papel no sólo religioso sino político. En su trabajo, los misioneros católicos se toparon con la resistencia de los tutsis y gozaron en cambio de una gran benevolencia hutu. Si bien no se puede acusar a la Iglesia de haber creado las categorías o “razas” hutu y tutsi, han contribuido a arraigar y justificar la división de dos grupos que jamás se habían enfrentado a lo largo de siglos sino en trifulcas de intereses entre agricultores tutsis y pastores hutus. En nombre de las etnias, etnólogos y misioneros pensaron haber hallado en África un terreno en el que aplicar las teorías raciales propias del siglo XIX.

En 1931, la Iglesia obtuvo la destitución del rey tutsi Muyinga, contrario a la cristianización de su pueblo. Numerosos clérigos y miembros de la jerarquía se implicaron en la propagación de “esquemas racistas”, por ejemplo en la obra del Padre Albert Pagès o del obispo Léon Classe. Después del Padre Loupias, el abate Alexis Kagamé propagó esquemas racistas en la lengua local. En 1933, los padres blancos fundaron el periódico católico Kinyamateka que más tarde propagaría la ideología “Parmehutu” en donde el tutsi es un “no cristiano”, “anti-blanco”, “mentiroso”, “inteligente y artero”; mientras que el hutu es “trabajador”, “indígena dócil”, “amigo del blanco”.

Con el monopolio absoluto de la enseñanza, la Iglesia multiplicó la formación de abates y seminaristas hutus, con el fin de realizar en Ruanda un “reino de Cristo” y en 1946 el rey Mutara III escogido por la Iglesia, consagró oficialmente el país a “Cristo Rey”. La conversión al catolicismo se volvió la puerta obligada para acceder a cualquier empleo colonial. El colonizador y la Iglesia habían logrado hacer de Ruanda un país casi 100% católico y un modelo para África llamado “la joya de África”.

Pero el viento de independencia que soplaba en los años cincuenta reforzó el nacionalismo “comunista” y “ateo” de los tutsis. En 1957, los hutus cercanos a la vicaría ruandesa redactaron un manifiesto según el cual los tutsis son intrusos llegados del Nilo, a donde han de regresar. El sermón sobre la Caridad de 1957 de monseñor Perraudin y su carta pastoral racista de cuaresma del 11 de febrero indujeron directamente la “matanza de Todos los Santos” de 1959, durante la cual paisanos armados de machetes quemaron las haciendas de los tutsis, dejando decenas de miles de muertos y no menos refugiados. Cuando en 1963 los refugiados tutsis intentaron volver a Ruanda, ahora república independiente, decenas de miles fueron asesinados en la “Navidad roja”. A partir de la independencia, el dominio de la Iglesia se acentuó, en particular el de su ala derecha, el Renouveau Charismatique y el “departamento secreto” del Opus Dei. En 1973 se puede hablar del régimen hutu del presidente Habyarimana como de una dictadura católica de un país casi 100% católico.

En las actas del 16 de mayo de 1997 de la comisión parlamentaria belga, numerosos testimonios acusan directamente a la Iglesia católica y sus ramificaciones. Sacerdotes, obispos, arzobispos, abates, curas, misioneros, miembros del Opus fueron oficialmente acusados de complicidad, pasiva o activa, en el genocidio de 1994. Según el investigador belga Pierre Galant, 816 machetes fueron comprados y distribuidos por Caritas-Ruanda en 1993. El padre blanco Johan Pristil, partidario ferviente del “hutu-power”, participó en la creación de la Radio “Mil colinas” y tradujo Mein Kampf al Kinyaruanda, y vio a los tutsis como a los “judíos de África”. Se hallaron 30.000 cadáveres en su parroquia en Nyumba. La radio “Mil colinas” –o “radio de la muerte”– predicó la matanza día tras día.

Monseñor Misado fue arrestado en 1999 por su participación en el genocidio y las hermanas Mukangango y Mikabutera por haber entregado a los tutsis refugiados en sus conventos. El abate Seromba fue condenado a cadena perpetua. Genocidas notorios se esconden y son protegidos en conventos, monasterios y parroquias. En Francia, el abate Munyeshyaka y otros están protegidos por las autoridades civiles y católica, así como Rekundo en Ginebra, exfiltrado por “Caritas Catholica”, Nahimana en Florencia y Bellomi en Brescia: unos 50 sacerdotes genocidas ruandeses lograron huir a Europa y Canadá.

¿Pedirá perdón la Iglesia católica por su política africana y el genocidio de Ruanda?

Nicole Thibon es periodista

España se queda sin sacerdotes

El año pasado sólo hubo 141 ordenaciones, y en un tercio de las diócesis, no se registró ningún ingreso

El año pasado sólo se ordenaron 141 sacerdotes en toda España. El número de nuevos curas ha caido más de un cuarenta por ciento en la última década. Las muertes duplican a las nuevas incorporaciones. La Conferencia Episcopal lo atribuye a la “secularización” que vive España y a la caída de la natalidad.

MAR RUIZ / CADENA SER 19-03-2010

La Iglesia celebra hoy, 19 de marzo, el Día del Seminario, con cifras poco alentadoras. Aunque este año la cifra de seminaristas ha dejado de caer y ha experimentado un ligerísimo repunte -hay 1.265 en todo el país-, desde el año 2000 los ingresos se han reducido un 30% y uno de cada cuatro seminaristas acaba abandonando antes de tomar los hábitos. Los datos son preocupantes dado el envejecimiento progresivo de los sacerdotes españoles. La edad media ronda los 64 años y un cuarenta por ciento supera los 75, edad a la que se jubilan si su estado de salud se lo permite.

El año pasado sólo hubo 141 ordenaciones, y en un tercio de las diócesis, no se registró ningún ingreso: Albacete, Astorga, Bilbao, Canarias, Cartagena, Ciudad Rodrigo, Granada, Guadix, Ibiza, Jaca, Lleida, León, Lugo, Menorca, Osma-Soria, Oviedo, Plasencia, San Sebastián, San Feliú de Llobregat, Santander, Segorbe-Castellón, Segovia, Urgell y Vitoria.

Según el obispo de Tarrasa y presidente de la Comisión Episcopal de Seminarios, José Angel Sáiz Meneses, las causas obedecen a la secularización que vive España, y a la crisis demográfica. “Si no hay hijos y si no hay fe”, dice Sáiz Meneses, la consecuencia es una reducción en las vocaciones.

Para José Luis Saborido, sacerdote jesuita y portavoz de la Confederación Española de Religiosos (CONFER), a este análisis hay que sumar una necesaria autocrítica por parte de la Iglesia a la hora de transmitir sus mensajes en la sociedad actual.

Los colectivos progresistas de la Iglesia de Base atribuyen esta caida de las vocaciones al inmovilismo y al descrédito de una jerarquía eclesiástica que, según afirman, cada vez está más alejada de la sociedad.

Extraído de www.cadenaser.com de 19/03/2010. (Enlace al Artículo original)