Archivo | julio 2010

Tú puedes, Santiago

Atención, pregunta: en menos tiempo del que se tarda en leer el artículo 16 de la Constitución, ese que dice que España es un estado aconfesional, identifique cuál de estas cuatro citas sobre el apóstol Santiago es impropia de su lugar y su tiempo. Miguel de Unamuno, 1921: “Todo hombre moderno, dotado de espíritu crítico, no puede admitir, por católico que sea, que el cuerpo de Santiago el Mayor repose en Compostela”. Claudio Sánchez-Albornóz, 1971: “Pese a todos los esfuerzos de la erudición de ayer y de hoy, no es posible alegar en favor de la presencia de Santiago en España y de su traslado a ella una sola noticia remota, clara y autorizada. Un silencio de más de seis siglos rodea la conjetural e inverosímil llegada del apóstol a Occidente, y de uno a ocho siglos la no menos conjetural e inverosímil traslatio.” Martín Lutero, a principios del siglo XVI: “No se sabe si allí yace Santiago o bien un perro o un caballo muerto”. Juan Carlos de Borbón, 25 de julio de 2010, sobre la supuesta tumba del apóstol: “Señor Santiago, te ruego nos ayudes a superar las dificultades que afecten a nuestra vida colectiva y a resolver cuanto antes la grave crisis económica que atravesamos”.

Santiago el Mayor murió en Jerusalén en el año 44. Herodes ordenó que le cortaran la cabeza, según cuenta la Biblia en el Nuevo Testamento. Casi ocho siglos después, alrededor del 820, dos gallegos encontraron una tumba con un cadáver decapitado. Gracias a las avanzadas técnicas forenses de la época, descubrieron que se trataba, sin duda alguna, del apóstol Santiago. Así que el rey hace bien en encomendarse al patrón de España. Si pudo viajar después de muerto 4.000 kilómetros desde Jerusalén hasta Compostela, lo de la crisis va a ser pan comido.

Extraído de Escolar.net de 26/07/2010

Artículo original en http://www.escolar.net/MT/archives/2010/07/tu-puedes-santiago.html

Gasto público millonario para 36 horas de visita papal

El viaje que en noviembre llevará al Ponífice a Santiago y Barcelona costará al país más de cuatro millones de euros.

Cuatro millones de euros. Esa es la cantidad que la Xunta de Galicia ha consignado como presupuesto para las ocho horas que el Papa pasará en Santiago el próximo 6 de noviembre. Teniendo en cuenta que el Pontífice visitará a renglón seguido Barcelona para consagrar la Sagrada Família, se espera que el desembolso de las arcas públicas por una visita que durará día y medio sea mucho mayor. La Generalitat todavía no ha dado un presupuesto oficial, y dice que no lo hará hasta mediados de octubre, pero se prevé un amplio dispositivo de seguridad, cobertura y atención para atender a las alrededor de 500.000 personas que se espera que acudan a la ciudad condal para ver a Ratzinger.

Benedicto XVI, además de jefe de la Iglesia, lo es también del Estado del Vaticano, por lo que es competencia de los poderes públicos españoles afrontar al grueso de los gastos de su visita. El Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil se encargarán, por tanto, de asumir la seguridad integral durante su estancia. Interior no ha difundido una cifra de gasto para este dispositivo. Pero un cálculo basado en las cifras de los sindicatos policiales sobre dietas para agentes desplazados permite concluir que el presupuesto de este capítulo rondará los 600.000 euros.

¿En qué se va a gastar?

Además, según informan desde la Consellería de Presidencia de la Xunta, el Vaticano correrá con los gastos de transporte y alojamiento del Pontífice. La pregunta se hace, entonces, inevitable: ¿en qué gastará la Xunta el montante presupuestado? Dos de los cuatro millones de euros se destinarán a sufragar los gastos de la retransmisión de la visita a través de la televisión autonómica gallega, una operación informativa “a la que no se puede renunciar”, señalan desde este mismo departamento. Los dos millones restantes se utilizarán para financiar las tareas de organización y el recorrido de Ratzinger en el papamóvil desde el aeropuerto hasta la ciudad. Además, la Xunta pondrá a disposición del evento a sus efectivos de la policía autonómica y está prevista la instalación de un macroescenario en la plaza del Obradoiro.

La cifra anunciada por Alfonso Rueda, conselleiro de Presidencia de la Xunta y mano derecha del presidente Alberto Nuñez Feijóo (PP), ha enfadado a la oposición gallega. Especialmente ahora, cuando la comunidad no atraviesa precisamente una época de bonanza económica. Esta cuestión también ha devuelto a la calle el debate sobre la pertinencia de un gasto de tal magnitud para respaldar un encuentro religioso en el marco de un Estado aconfesional.

Sin cuentas desglosadas

Ahora, la Consellería de Presidencia de la Xunta sostiene que el anuncio de Rueda no refleja “una estimación real”. Según ese mismo departamento todavía “no hay nada contratado” por lo que no existe un presupuesto desglosado ni se sabe a qué partida se cargarán los gastos de la visita papal.

Según el PSdG-PSOE, la Xunta ha contratado “a dedo” a un jurista “relacionado con el PP y con los movimientos católicos de Santiago” para colaborar en la organización de los actos. El grupo socialista registró una iniciativa parlamentaria para pedir que se aclarara este aspecto, pero todavía no se ha contestado. En declaraciones a Público, fuentes del entorno del conselleiro de Presidencia no quisieron “entrar en valoraciones” y afirmaron que esta pregunta se contestará “cuando sea oportuno” y “en sede parlamentaria”.

Barcelona esquiva las cifras

La realidad en Barcelona también es por ahora opaca. Se desconoce el número exacto de personas que puedan acompañar al Papa en su visita y a esto se le suman unas elecciones autonómicas que tendrán lugar en otoño y que complicarán las tareas de coordinación y planificación.

Ni el Ayuntamiento de Barcelona ni la Generalitat sueltan prenda sobre el coste de la visita ni de quién paga cada aspecto aunque el arzobispado de Barcelona ha confirmado a Público que ya se han realizado varias reuniones de preparación y coordinación entre todas administraciones.

El coste total no será despreciable. El medio millón de feligreses que se esperan fuera de la Sagrada Família durante su consagración obligará a habilitar varios parques cercanos y un mínimo de dos pantallas gigantes exteriores. Ratzinger, que partirá hacia Roma a las 19.15 horas, paseará antes en el papamóvil por el centro de la ciudad en medio de unas medidas de seguridad y movilidad muy complejas que se extremarán con la asistencia de la Familia Real. TV3 será la cadena encargada de dar la señal internacional del evento y eso le obligará a realizar un importante despliegue.

El arzobispado ha insistido varias veces en la necesidad de organizar una visita “austera”, pero sin precisar más y editando a su vez gran cantidad de material para los asistentes. Las fuerzas de izquierdas, mientras, gestionan la visita sin muchos aspavientos.

Extraído de Público de 26/07/2010

Noticia original en http://www.publico.es/espana/329560/gasto/publico/millonario/horas/visita/papal

El Servet tendrá una nueva capilla con una superficie 9 veces mayor

Estará en la vieja área de Hematología y pasará de 20 a 180 metros cuadrados.También se ampliará la zona de lencería y se construirá un vestuario.

El hospital Miguel Servet de Zaragoza tendrá una nueva capilla que multiplicará por nueve la superficie de la actual. Además, el servicio de lencería será ampliado y se creará un nuevo vestuario para el personal del hospital. Todo ello aprovechando los espacios que se quedaron vacíos tras la reforma integral del centro hospitalario y que han permitido realizar estas ampliaciones. Está previsto que las obras, que costarán globalmente más de 368.000 euros, finalicen el próximo mes de diciembre.

La ampliación más perceptible para el paciente y para sus familias será la de la capilla. Con la reforma del hospital de Traumatología se eliminó otra sala de estas características que se encontraba ubicada en la planta octava. En consecuencia, actualmente el hospital dispone de una capilla en el Infantil y de la situada en la planta calle, junto a la entrada y al lado del quiosco de prensa, un local más que reducido con sus 20 metros cuadrados de superficie.

“Es claramente insuficiente, ya que por las mañanas acuden bastantes usuarios a este recinto”, explica el director de Gestión del sector Zaragoza II, Miguel Carroquino. De este modo, se ha aprovechado parte del espacio que había quedado libre, también en la planta baja, para cambiar de ubicación la capilla. La nueva se construirá en las antiguas instalaciones del servicio de Hematología, que pasó al edificio de Consultas Externas de la calle Padre Arrupe –antigua Cardenal Gomá–. Y será notablemente más grande que la actual: pasará de tener 20 metros cuadrados a unos 180, es decir, que multiplicará por nueve su superficie.

NUEVAS ÁREAS Además, el aprovechamiento de las zonas sin ocupar tras la redistribución de los servicios con motivo de las obras permitirá también ampliar el servicio de lencería, ubicado en el sótano segundo. “Se ha quedado pequeño, de modo que vamos a ocupar parte de la zona en la que antes estaba esterilización para ampliarlo. Fuimos unificando las distintas lencerías que había en el hospital y ahora el espacio no es suficiente”, indica Carroquino. De este modo, este servicio pasará de tener 200 metros cuadrados a 400, es decir, que duplicará su superficie.

Esta misma zona se aprovechará también para habilitar un nuevo vestuario para el personal, un servicio bastante demandado en un centro hospitalario en el que trabajan miles de personas. Así se construirá una estancia de 200 metros cuadrados que albergará dos habitáculos diferentes: uno para hombres y otro para mujeres, siendo este último de mayor tamaño porque las empleadas los usan con más frecuencia. Estos completarán los nuevos vestuarios.

Extraído de El Periódico de Aragón de 22/07/2010
Noticia original en: http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=597813

Debate televisado sobre la existencia de dios

Este es un fragmento de un debate que se televisó en la ABC sobre la existencia de dios. Los que propusieron este debate fueron Kirk Cameron y Ray Comfort quienes pretendían probar la existencia de dios con argumentos científicos, sin usar la fe ni mencionar la Biblia. En el otro lado, dos personas ateas, supongo que científicas. Este es el resultado.

El Vaticano, impune tras comparar homosexualidad con pedofilia

La Mesa del Congreso vuelve a rechazar tramitar una queja contra el cardenal Bertone por sus polémicas palabras, como pidió IU-ICV

El Vaticano no tendrá que dar explicaciones al Gobierno por equiparar homosexualidad y pedofilia. Así lo ha decidido la Mesa del Congreso, que se ha reafirmado en su negativa a admitir a trámite una proposición no de ley de IU-ICV en la que se insta al Ejecutivo a presentar una queja formal por dicha comparativa, realizada por el cardenal Tarcisio Bertone.

Una petición que viene de largo, ya que IU-ICV presentó la propuesta el pasado 13 de abril ante la Comisión Constitucional del Congreso. En dicha ocasión, a petición de la Mesa, decidieron eliminar del texto aquellos términos que pudieran atentar contra el honor del cardenal, tales como la palabra “difamar”, sustituida por “ofender”. Sin embargo, al ser presentada de nuevo el 15 de junio ante la Comisión de Exteriores, la Mesa decidió no aceptarla. 

Tras su rechazo, Joan Herrera, portavoz de ICV, presentó una solicitud para que se reconsiderase la negativa. Herrera alegaba que el respeto a la independencia de los Estados con los que España mantiene relaciones no impide mostrar su disconformidad con su actuación en “materias que no son de estricta índole interna”. El portavoz considera que la queja no supone intromisión alguna en sus asuntos internos. 

Herrera ha recordado que el Congreso tiene precedentes de declaraciones parlamentarias que versan sobre actuaciones de otros Estados, Gobierno so personalidades de relevancia, como la recientemente presentada por el PP sobre la situación en Cuba. Por esa razón considera que “no es admisible” el “trato diferente” que da la Mesa “en función del grupo parlamentario”. 

Si la negativa es ratificada posteriomente por la Junta de Portavoces, IU-ICV podría recurrirla ante el Tribunal Constitucional, como anunció Herrera que haría de recibir otro “no” a su propuesta.

Extraído de Público de 20/07/2010
Noticia original en: http://www.publico.es/espana/328579/vaticano/dara/explicaciones/comparar/pedofilia/homosexualidad

El origen de Dios

Extraído de La pizarra de Yuri.
Original en http://lapizarradeyuri.blogspot.com/2010/07/el-origen-de-dios.html

El complejo religioso más importante de nuestro tiempo es, sin duda, el sistema monoteísta de cultos abrahámicos. Cristianismo e islam, originados en el judaísmo, declaran en la actualidad unos 3.600 millones de seguidores y aumentan constantemente con el incremento de la población mundial. El papel de estas creencias en los sucesos y conflictos del presente, desde finales de la Guerra Fría, no puede ser más evidente y relevante. Pero, ¿de dónde proceden? ¿Qué clase de deidad es esta? ¿Cómo surgió el dios de las religiones abrahámicas?

De los judíos antiguos.

El Éxodo no ocurrió.

Sí, ya, es una pena porque la historieta mola un montón y la superproducción de Hollywood era la caña. Pero todos los indicios históricos y arqueológicos apuntan a que nunca hubo una gran masa de judíos en Egipto, ni saliendo de Egipto, ni viajando por el Sinaí durante no sé cuántos años. Y menos los 603.550 “aptos para la guerra” que díce Números 1:46, o los 600.000 “hombres de a pie, sin contar los niños” (y es de suponer que tampoco las mujeres y niñas…) indicados en Éxodo 12:37, lo que bien podría sumar unos dos millones de personas en total.

Se da la circunstancia de que los escribas egipcios eran como una especie de contables germánicos con trastorno obsesivo-compulsivo, que tomaban nota de todo y guardaban copia de todo. Y en toda la historia egipcia no aparece una sola referencia a un hecho de semejante calado: la emigración súbita del 66% de su población aproximadamente (el Egipto Antiguo tenía una población de unos tres millones de personas en torno al periodo del Imperio Nuevo y de aproximadamente siete millones hacia el final de su existencia). De hecho, ni siquiera mencionan la presencia notable de judíos en Egipto; en realidad, sólo hablan de ellos como otro pueblo periférico más. Lo más parecido es una remota referencia a algo remotamente similar a una “plaga”, tema al que los antiguos eran muy aficionados –y los modernos también–.

Tampoco existe registro arqueológico alguno sobre una masa humana semejante moviéndose por los desiertos del Sinaí durante décadas (y menos aún en las poblaciones que dice la Torá), ni manera de cuadrar al Faraón del Éxodo con ninguno de la realidad (salvo en los habituales ejercicios de fantasía), ni por cierto forma alguna de trazar el texto original antes de mediados del primer milenio antes de nuestra era.

De hecho, resulta bastante obvio que el Éxodo no es sino un mito de fundación nacional hebreo –como hay tantos otros–. Si ocurrió algo remotamente parecido que pudiera inspirar a sus autores, desde luego no fue en el segundo milenio aC (como debería ser para constituir la fundación de Israel) sino en el primero, cuando Israel ya llevaba existiendo un tiempo. La política del Éxodo es del primer milenio, no del segundo (particularmente, los egipcios del segundo milenio no tenían ningún motivo para temer invasiones desde el este). La geografía del Éxodo es del primer milenio, no del segundo (en el segundo no existían aún muchas de las localidades indicadas por la Torá). Y la necesidad del Éxodo es del primer milenio, no del segundo: a partir del exilio en Babilonia, en torno al siglo VI a.C. Que es, por cierto, cuando se funda la religión judía que conocemos: no se puede trazar ninguno de sus textos hasta fechas anteriores al siglo V a.C. Y muy probablemente ni siquiera sea anterior al II.

Nunca hubo cruce del Mar Rojo, maná lloviendo de los cielos, Tablas de la Ley, Diez Mandamientos, Arca de la Alianza, becerro de oro ni cosa parecida. Es muy posible que ni siquiera hubiese Rey Salomón o Primer Templo de Jerusalén (no con la significación que nos han contado, al menos). Lo que sí hubo fue un conglomerado de pueblos canaanitas en el llamado complejo cultural del Levante, vinculados a Asiria y Mesopotamia por un lado, a Egipto por el otro y a Turquía y las islas griegas por vía marítima. La cultura de los yacimientos israelitas más tempranos es canaanita, sus objetos sagrados son los del dios canaanita El, la cerámica pertenece a la tradición local canaanita y el alfabeto es canaanita temprano. La única diferencia entre los poblados israelitas y el resto de los canaanitas es la ausencia de huesos de cerdo, aún no se sabe bien por qué (pero sin duda recuerda a las prohibiciones del judaísmo y el Islam). Más allá de toda duda razonable, uno o una mezcla de estos pueblos canaanitas se encuentran en el origen de los hebreos modernos.

Estos pueblos canaanitas compartían los mismos dioses, y de manera notable uno llamado Ēl, que también era el término genérico para “deidad”: un dios anciano, muchas veces representado con barba, que aparece a menudo sentado en su trono. Se encuentra más comúnmente citado en plural, Elohim, pues los canaanitas eran fundamentalmente politeístas. No, no es un plural mayestático. Es politeísmo: los dioses.

Ēl, Elohim, Alá.

Mira que nos habrán dado la brasa con los Rollos del Mar Muerto, y qué poquito se ha hablado de las culturas ugarítica y eblaíta, que nos legaron un enorme registro documental sobre los pueblos canaanitas del tercer y segundo milenio: exactamente cuando surgió esta religión judía de la que posteriormente se derivaría el cristianismo y el Islam. Resulta que los Elohim bíblicos eran ya deidades ugaríticas, eblaítas y de los demás pueblos de la región. En el panteón levantino, estos Elohim son los setenta hijos de Ēl, un conglomerado de deidades venerados en toda la zona desde tiempos prehistóricos. Y, muy notablemente, con un claro componente acadio-babilónico.

Ēl, singular de Elohim, ya aparece presidiendo la lista de dioses en las ruinas de la Biblioteca Real eblita (yacimiento arqueológico de Tel Mardik), allá por el 2.250 a.C. Eso es mucho antes de que nada llevara el nombre de Israel o el adjetivo de judío (y no digamos cristiano o musulmán): hablamos de los contemporáneos del Imperio Antiguo de Egipto, cuando las pirámides aún estaban seminuevas. Ēl, un dios-toro, es a su vez un cognado del acadio Ilu o Ilum y se trata probablemente del mismo dios que Baal-Hammon, al que los fenicios –otros canaanitas– sacrificaban a sus bebés quemándolos vivos ante Moloch.

Todas estas palabras, en realidad, son versiones modernas sobre cómo se pronunciaban esas cosas. Porque la realidad es que estos idiomas semíticos y protosemíticos se han escrito de siempre sólo con consonantes. Y cuando se escriben sólo con consonantes –que es como se hacía– todos resultan idénticos entre sí: variantes sobre las raíces ‘L y L-M. Ēl, Elohim, Eli, Ilah, Ilu, Ilum y demás expresiones divinas no son sino expresiones diversas de ‘L y L-M: el dios, los dioses.

Estas raíces protosemíticas no sólo viajan hasta nuestro tiempo a través de los Elohim de la Torá y el Antiguo Testamento, o el Eli del nuevo, sino también por la vía de las culturas árabes que se desarrollaron en el mismo territorio y sus alrededores. El dios de los musulmanes es el mismo dios abrahámico que el de cristianos y judíos; y el nombre del dios se transporta mediante esta raíz L, transformándose en Alá (que significa, exactamente… Dios). La famosa shahada del  Islam “no hay más dios que Dios y Mahoma es su mensajero” empieza literalmente: lā ‘ilāha ‘illā-llāhu…; o sea, no hay más iLah que aLá. Islam, por supuesto, procede asímismo de la raíz semítica S-[L-M], y significa “sumisión [a Elohim]”).

Yavé.

Sin embargo, judíos y cristianos aseguran que su Ēl tiene otro nombre más, y que este nombre es Yavé, Yahvéh, Yehová (Jehová) o cualquier otra invención sobre el tetragrámaton hebreo YHWH. Normalmente, lo que hacen es combinar YHWH con distintos juegos de vocales sacados de Elohim o Adonai (“Señor”). Pero por lo que yo sé, se podría decir también Lloví (decorado como Yohvíh), Lleva (Yehvah), Llave (Yahveh) o cualquier otra combinación al uso; porque, supuestamente, el nombre de su dios era tan, tan sagrado y tan, tan secreto que la forma original se ha perdido. Esto, por lo que se ve, es muy importante y los distingue del resto de seguidores del antiguo dios-toro levantino; además, es un término en singular y así se aleja del incómodo y cananeo plural politeísta Elohim.

El origen de este nombre YHWH es más oscuro pero no más exclusivo en territorios levantinos que los muy vulgares Elohim. Para empezar, ya en el mismo Antiguo Testamento aparece cincuenta veces en una variante más corta, normalmente pronunciada Jah o Yah (YH): veintiséis en solitario y veinticuatro como parte de la palabra aleluya (alelu-yah, “alabad a Yah”). Se dan tres circunstancias curiosas. La primera es que los textos bíblicos donde aparece predominantemente tienden a contarse entre los más antiguos (como Salmos o el Cantar de los Cantares), lo que sugiere una forma primitiva del nombre. La segunda es que existía un antiguo dios lunar egipcio que se llamaba también Yah, y los egipcios mandaron mucho en Canaán durante varios periodos importantes de su historia (con una influencia extensiva en sus regiones meridionales…). Y la tercera es que la raíz consonántica YW (Yav) aparece ya en la Épica de Baal ugarítica y en varios textos eblaítas como una variante sobre el dios del mar Yam.

Pero dejémonos de especulaciones. Este dios YHWH es un dios meridional de los edomitas, otro pueblo semítico que vivía por la parte del Desierto del Négev y que finalmente fue asimilado a los judíos. Hay arqueólogos notables que afirman haber identificado a YHWH en textos egipcios referidos a los shasu, un pueblo beduino de ganaderos nómadas que rondaba en torno a estos desiertos, pero otras personas opinan que esta palabra YHWH hace referencia a sus campamentos (lo cual no es necesariamente exclusivo). En todo caso estamos ante un dios levantino meridional surgido en los territorios por donde antiguamente vagabundeaban los shasu y luego trabajaban el cobre los edomitas… que, curiosamente, están por la parte del Sinaí, donde según la versión bíblica este nombre inefable “le fue revelado a Moisés”. El primer texto donde aparece este dios YHWH de los judíos es una estela moabita conservada en el Museo del Louvre, y no sale muy bien parado: relata cómo los han derrotado y cómo las copas sagradas de YHWH son arrastradas ante un dios de Moab.

(Clic para ampliar)

En todo caso, resulta bastante obvio que el dios de los antiguos judíos es una mezcla del dios-toro supremo común a todos los pueblos canaanitas, Ēl (en su forma politeísta Elohim), y un oscuro dios secundario de los territorios meridionales absorbido en algún momento de su historia. En la práctica, no hay ninguna diferencia notable entre el Ēl levantino venerado por ugaríticos o eblaítas y el Ēl-Yahvéh adoptado por los judíos. Esta vieja deidad canaanita es la que siguen adorando casi cuatro mil millones de personas en el siglo XXI.

La diosa desaparecida.

Sí, eso de la diosa está muy de moda en la literatura comercial, pero todos los dioses antiguos tenían sus correspondientes diosas; y Ēl-Elohim-Yahvéh no fue una excepción. En el conglomerado cultural levantino, la diosa-madre de Ēl era Asherah, también conocida bajo otras variantes como Ashratu o Atirat. En la Épica de Baal ugarítica, Asherah es la creadora de los Elohim.

Asherah aparece en la Biblia, y muy específicamente en el Libro 2º de Reyes, donde se explica cómo destruyen su culto y queman “todos los objetos que se habían hecho para Baal, para Asherah y para todo el ejército de los cielos” (2 R 23:4-7) durante lo que parece ser el relato de una violenta represión monoteísta en plan talibán volando Budas (bueno, peor…). En otros puntos aparece traducida como un cipo que no debe ser plantado junto al templo de Yahvéh.

Y es que parece que el culto a Asherah como diosa consorte de Ēl-Elohim-Yahvéh era generalizado entre los judíos antiguos; existe un extenso registro arqueológico al respecto, y de hecho cualquiera diría que se trataba de una diosa muy popular antes de que los monoteístas pasaran todo por la espada y el fuego. Tampoco vayamos a idealizar según qué cosas: existe una posibilidad cierta de que a Asherah le fuera lo del sacrificio humano tanto como a su nuera Anat/Tanit, que según dicen se ponía cachonda oliendo a menor cocinado (o cocinada) en el Tophet. La verdad es que entre una panda de politeístas dispuestos a sacrificarte un churumbel para aplacar a la diosa y una panda de monoteístas dispuestos a sacrificar a todo el mundo para imponer lo suyo, me quedo con un AK-47. Sí, el pasado era un asco.

Pero lo cierto es que Asherah le encantaba a los judíos antiguos, decía, como demuestran numerosos hallazgos arqueológicos. Incluso se conservan inscripciones donde se la vincula directamente a Yahvéh, como un óstracon del siglo VIII aC descubierto por arqueólogos israelíes en 1975 donde se lee “yo te bendigo por YHWH de Samaria y Su Asherah” (yacimiento de Horvat Teman). Otro, de Khirbet el-Kom (cerca de Hebrón), pone: “Bendito sea Uriyahu por YHWH y Su Asherah; de sus enemigos le salvó!”. Todo esto puede que suene a algunos un tanto herético, pero son descubrimientos avalados por arqueólogos de gran prestigio como Israel Finkelstein –profesor y ex-director del Departamento de Arqueología de la Universidad de Tel Aviv, co-director de las excavaciones de Megiddo y probablemente el mayor experto vivo en las Edades del Bronce y el Hierro hebreas– o Neil A. Silberman, del Departamento de Arqueología de la Universidad de Massachusetts. A quienes, por supuesto, los literalistas bíblicos y otros fanáticos por el estilo no pueden ver ni en pintura.

Copia del óstracon de Kuntillet ‘Adschrud (Horvat Teman, Sinaí, Sur de Israel). En la inscripción (hebreo antiguo) se lee “A[shy]o al R[ey?] dijo: dí a (X) (Y) (Z), que seas bendito por YHWH de Shomron (Samaria) y su ASHERAH”.

Hubo una diosa de Israel. En realidad, seguramente, hubo varias entre estos Elohim canaanitas. Que todo ello fuera barrido por el monoteísmo, y ahora se pretenda que jamás ocurrió, no le resta ni un ápice de veracidad. Pero, ¿qué pasó? ¿Cómo fue? Y, ¿por qué?

Monoteísmo.

Hoy en día tenemos a los israelitas por guerreros notables, pero esto no ha sido así muy a menudo durante el devenir de la historia. A lo largo de mucho tiempo fueron un pueblo pequeño y atrasado, al que le dieron para el pelo una y otra vez, resultando en numerosos exilios. Por ejemplo, los romanos. El Jerusalén que ahora visitan muchos crédulos pensando que están en la ciudad de Jesús es en realidad el desarrollo árabe de Aelia Capitolina: una colonia romana construida desde cero –incluído el trazado de las calles– después de que a las legiones imperiales se les hincharan las narices con los judíos, destruyeran la ciudad por completo y finalmente los mandaran a la diáspora para los siguientes diecinueve siglos. Pocas bromas con los latinos. Sí, hasta la Vía Dolorosa es una calle romana sin conexión alguna con el Jerusalén antiguo, como todo lo demás en ese lugar; para ser exactos, un ramal del decumanus maximus según la urbanización imperial estándar. La supuesta ubicación de los actuales lugares santos cristianos, judíos y musulmanes constituye ya una especie de chiste sacrílego por el que la gente parece dispuesta a seguir matándose.

No era la primera vez. Seis siglos y pico antes, en el 587 aC, los babilónicos de Nabucodonosor el Caldeo hicieron lo propio. Jerusalén fue saqueada, el Templo resultó destruido y a los hebreos se los llevaron a Babilonia como esclavos. Es durante este periodo de esclavitud cuando surge la religión abrahámica de la que emanan la judía actual, la cristiana y la musulmana. Fue sometidos en Babilonia o después donde escribieron la mayor parte de la Toráh y del Antiguo Testamento (incluidas las leyendas del Génesis, el Éxodo y el Pentateuco en general), y es también en este tiempo cuando se desarrolla el monoteísmo exclusivo y excluyente que las caracteriza.

Pongámonos en situación. Estamos en los tiempos en que mis dioses son más chulos que los tuyos porque te he vencido. Y los hebreos habían sido vencidos; pero vencidos del todo, tanto como su enemigo nazi dos mil años después, con toma del Reichstag y toda la parafernalia. Más, si me apuras. Siguiendo la lógica de la época, los Elohim-Yahvéh deberían haber sido absorbidos bajo el paraguas del panteón caldeo; ni siquiera debería haber sido muy difícil, pues muchos de los Elohim levantinos eran paralelos a los dioses y diosas babilónicos.

Pero eso significaba perder por completo la identidad y desaparecer como pueblo; uno más, en los vientos de la historia. Es en este contexto donde surge una novedad (y, una vez más, no hay ningún dato histórico o arqueológico que permita pensar que sucedió antes). Por un lado, se crean una leyenda nacional fuertemente impregnada de mitología babilónica: el Diluvio Universal es un plagio directo de la épica sumeria análoga, Génesis 1 bebe directamente del Enûma Elish y Génesis 2 del Atrahasis, Adán es parecido a Adapa (y ambos son también cognados), la serpiente presenta extrañas similitudes con Ningizzida, y así con todo. Por otro, Elohim-Yahvéh pasa a ser un dios omnipresente, omnisciente, todopoderoso y único; y todo lo que le sucede a los hebreos –su pueblo elegido– forma parte de su plan, prediseñado desde el origen de los tiempos. Incluso sus enemigos trabajan para él sin saberlo. Con ello desaparecen también las historias mitológicas de dioses y diosas, pues ya no tienen sentido.

Esta es, sin duda, una novedad en la historia humana que no está documentada claramente en otro momento o lugar (aunque existen paralelismos en algunas tradiciones del hinduísmo).  Este dios ya no es exactamente sobrenatural, sino extranatural; todo se justifica en él y a través de él. No es mucho más que una forma de pensamiento circular (no confundir con el razonamiento circular de Aristóteles), pero ciertamente poderosa. Porque, aunque en un principio no sea más que una rareza de un pueblo de la Antigüedad, medio milenio y pico después comenzaría a convertirse en el sustrato religioso esencial de la mayor parte del mundo. Hasta nuestros días.

Ángeles y demonios.

¿Y qué pasó con el resto de los Elohim? Pues que se convirtieon en demonios. Belcebú, por ejemplo, es Baal Zebub, el dios de las moscas, en lo que muy bien podría constituir una corrupción más o menos despectiva de Baal Zebul (el dios de las alturas). Leviatán está probablemente relacionado con el monstruo ugarítico Lotan o Lawtan. Sin embargo, no es evidente de dónde se sacaron los nombres de los ángeles. El rabino del siglo III Simón ben Lakish reconoció que los ángeles antiguos no tenían nombre, y las denominaciones actuales proceden del exilio en Babilonia. En todo caso todos ellos son nombres teofóricos que incluyen la mención de Ēl: Gabriel, Rafael, Miguel, el musulmán Azrael, etcétera.

Ubicar estos ángeles y demonios en el nuevo monoteísmo resultó siempre bastante complicado. De manera particular, surge un ángel maléfico mayor (Satán, Lucifer, Iblis) que de una forma retorcida debe ser necesariamente un agente del dios todopoderoso, omnipresente y ominisciente (o, de lo contrario, este dios no podría ser todopoderoso, omnipresente y omnisciente). Todas estas entidades son la herencia del politeísmo precedente. Las religiones abrahámicas comparten varios niveles de ángeles (arcángeles, serafines, querubines…), uno o varios niveles de demonios (que los musulmanes llaman shaitan), un “demonio mayor” (Satán, Iblis…) y, en el caso exclusivo del Islam, una cantidad de genios (djinn).

El cristianismo, además, vuelve a multiplicar el número de entidades divinas mediante la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres dioses en uno, de manera tan contradictoria e inexplicable que se considera un misterio divino). Y, en algunas denominaciones como la católica, incorporando lo que muy bien puede interpretarse como una semidiosa (la Virgen) y un santoral; muchos miembros de otras religiones o personas sin religión consideran estas incorporaciones una forma de politeísmo blando para facilitar su expansión e integración en territorios tradicionalmente politeístas y menos próximos al entorno cultural levantino.

Monoteístas e imperios.

Porque el éxito y la extensión de estas nuevas religiones (en su tiempo) está estrechamente vinculada a la expansión de los imperios que las adoptaron como propias; de manera notoria, el Imperio Romano tardío, el Califato Omeya y –después– los lugares a donde llegaron sus sucesores, conquistadores y comerciantes. Al principio, durante más de medio milenio, este monoteísmo abrahámico no fue más que una rareza judía y así se habría quedado si hubiera seguido siendo exclusivamente hebreo. Es su transmisión al cristianismo y al Islam lo que terminaría convirtiéndolo en una religión global.

Se ha insistido muchas veces en que esta idea del dios único y todopoderoso pega especialmente bien con las organizaciones sociales de tipo piramidal e imperialista, pero en mi opinión esto no resulta evidente por sí mismo. Hubo grandes imperios en la Antigüedad, perfectamente piramidales y perfectamente imperialistas, que eran politeístas o cualquier otra cosa que les pareciese bien. No es obvia la razón por la que el monoteísmo abrahámico fue aceptado por tantas gentes en tantos lugares distintos (aunque su carácter fuertemente proselitista y su alto grado de elaboración teológica puede aportar alguna luz); ni tampoco por qué nunca logró penetrar profundamente en algunos territorios importantes (los que ya estaban previamente ocupados por las religiones dármicas y orientales y no fueron desplazadas por la vía de la conquista militar o, en algún caso, comercial).

Parece como si este monoteísmo abrahámico hubiera sido especialmente capaz de destruir o absorber con relativa facilidad al animismo y el paganismo politeísta (haciendo mayores o menores concesiones), pero lo hubiera tenido mucho más difícil al enfrentarse con otros sistemas filosófico-teológicos complejos. A partir de mediados del siglo XIX, su expansión geográfica queda interrumpida en términos generales; el dominio colonial británico de India, por ejemplo, ya no resultó en su cristianización a niveles significativos (ni en el desplazamiento del Islam donde ya estaba presente, como Pakistán), a diferencia de lo que había ocurrido durante la colonización de América o estaba sucediendo aún en el África subsahariana. La fuerte presencia de potencias coloniales en la China del mismo periodo tampoco produjo una cristianización efectiva. Y no fue por falta de misioneros y proselitistas, ni en un sitio ni en el otro.

A partir del siglo XX, el monoteísmo abrahámico comienza a retroceder en sus lugares de origen. Por una parte se produce un fenómeno de sincretismo con una parte de estas religiones orientales, en lo que se suele llamar globalmente Nueva Era, sobre todo en Europa y Norteamérica; y, al mismo tiempo, un proceso de secularización rápida y muy significativa en Europa e Israel (y durante un tiempo también en el mundo islámico, antes de que una nueva forma de fundamentalismo emergiera en torno a las luchas de la Guerra Fría; una tendencia a la que tampoco son ajenos los Estados Unidos).

A principios del siglo XXI, el viejo dios Ēl de los cananeos sigue siendo la deidad más venerada del mundo bajo cualquiera de sus aspectos, a solas o mezclado con el Yah edomita; y, sin embargo, se tambalea en los países desarrollados. Seguramente ninguno de sus seguidores originarios, cuatro o cinco mil años atrás, soñó jamás que llegara tan lejos ni con formas tan diversas. Hasta hoy.

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La nueva ley del Vaticano no obliga a denunciar abusos ante la justicia

La Iglesia católica endurece su código contra los pederastas y considera delito poseer porno infantil.Las autoridades religiosas equiparan las vejaciones a discapacitados adultos a abusar de menores.

Si un sacerdote abusa sexualmente de un minusválido será equiparado a la pederastia; si un religioso posee material pornográfico infantil será un delito; la prescripción del delito de abuso se amplía de 10 a 20 años y, en los casos de abusos especialmente graves, el cura culpable podrá ser procesado con una vista oral rápida.

Estas son, en síntesis, las novedades introducidas por el Vaticano para afrontar los casos de pederastia, en un documento presentado ayer que incluye medidas que ya se encuentran en vigor, algunas que han sido actualizadas y otras que simplemente se han reordenado.

En el texto el Vaticano evita poner por escrito la obligatoriedad de denunciar los casos de pederastia detectados a las autoridades civiles, con el argumento de que lo presentado ayer son normas del ordenamiento canónico, es decir, exclusivas del funcionamiento interno de la Iglesia. “Hay que obedecer a las leyes civiles, sin esperar el resultado del proceso canónico eclesiástico”, aclaró ayer monseñor Charles Scicluna, Promotor de Justicia (fiscal) de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Asimismo, añadió que el “secreto pontificio”, es decir la confidencialidad de los procesos canónicos a los curas pederastas, no debe impedir la denuncia a las autoridades civiles.

LA LEY CIVIL Federico Lombardi, portavoz del Papa, puntualizó que “deben seguirse siempre las disposiciones de la ley civil en materia de información de delitos a las autoridades competentes” y añadió que “es necesario adecuarse desde el primer momento a las disposiciones vigentes en los diversos países”.

En contra de lo que denuncian las asociaciones de víctimas, el Vaticano argumenta que su postura sobre informar a la justicia civil sobre curas pederastas no es ambigua y que quedó establecida en unas normas aprobadas por Juan Pablo II en el 2001.

El documento de la Iglesia católica reúne en un solo texto todos los “pecados excepcionales” que contempla la Iglesia católica, entre los que, además del abuso sexual, figuran la herejía, apostasía, cisma y todos los que se refieren a los sacramentos, como, por ejemplo, robar una hostia consagrada o grabar una confesión con el objeto de publicarla después, como ha sucedido recientemente en Francia, donde algunos periodistas confesaron pecados ficticios para grabar las distintas respuestas de los sacerdotes.

MAYORÍA DE EDAD Sobre la prescripción de casos de pederastia, la nueva norma amplía el plazo de 10 a 20 años desde que la víctima haya cumplido la mayoría de edad.

En cuanto a la posesión de material pornográfico infantil, precisa que se considerará que se trata de niños cuando su edad sea inferior a los 14 años, y que se considera la posesión como “adquisición, posesión o divulgación de imágenes en cualquier modo y con cualquier medio”. Para todo lo que se refiera a casos de abusos, el Vaticano impone “la confidencialidad” total, para protección de las víctimas y salvaguardia de la defensa.

NOVEDADES SECUNDARIAS Entre las novedades secundarias del texto figura que los laicos podrán formar parte de los tribunales eclesiásticos que juzgan a religiosos pederastas.

En este sentido, las autoridades vaticanas dijeron que la Congregación para la Doctrina de Fe “está estudiando cómo ayudar a los episcopados de todo el mundo a formular y poner en práctica con coherencia y eficacia las indicaciones y directrices necesarias”. Y es que las normas no son una “guía práctica” como las publicadas el pasado abril, sino reglas jurídicas en firme que introducen o actualizan leyes anteriores por cuyo cumplimiento velará en última instancia la Congregación, aseguraron.

Además, este organismo funcionará como segundo grado de juicio para los casos de abusos, que en primera instancia se dirimen en las diócesis.

Extraído de El Periódico de Aragón de 16/07/2010
Noticia original en: http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=596471